Meta confirmó que, a partir del 19 de abril, subirá los precios de los visores de realidad virtual Quest 3 en su tienda oficial. El aumento, que rondará entre US$50 y US$100 según el modelo, responde al encarecimiento de componentes clave como los chips de memoria RAM y los módulos de almacenamiento.
La razón es simple: los costos de producción se dispararon. Meta explicó que los módulos de memoria (tanto RAM como almacenamiento interno) han experimentado un alza significativa en los últimos meses, obligando a la compañía a ajustar su estructura de precios para mantener la viabilidad del producto. En un mercado donde la competencia por semiconductores sigue apretada, este tipo de movimientos no sorprende a nadie.
El Quest 3S de 128 GB costará US$349, mientras que la versión de 256 GB llegará a US$449. Por su parte, el Quest 3 de 512 GB alcanzará los US$599. Para quien compre desde México, estos precios en dólares significan un desembolso que, con el tipo de cambio actual (alrededor de $17.50 MXN por dólar), se traduce en aproximadamente $6,107 MXN, $7,857 MXN y $10,482 MXN respectivamente, sin considerar costos de importación, envío o impuestos adicionales.
Para los consumidores mexicanos, este aumento complica la ecuación. Importar o adquirir estos dispositivos será más caro justo cuando la realidad virtual empieza a ganar popularidad en el país. Además, la experiencia completa de RV depende de conexiones estables de alta velocidad, algo que no está garantizado en todas las regiones del territorio nacional. Si a eso le sumas el precio elevado, la decisión de compra se vuelve más difícil para quienes buscan valor por su dinero.
Quienes ya tienen un Quest 3 pueden quedarse tranquilos: la garantía y el soporte técnico continúan sin cambios. Pero si estás considerando comprar uno nuevo, toca hacer cuentas. ¿Justifica el aumento los beneficios de la última generación, como mayor capacidad de almacenamiento y mejoras en las lentes y la visualización? Actualmente, con los precios en alza, tal vez convenga esperar a ver si aparecen promociones o si la competencia responde con alternativas más accesibles. Al final, en un mercado tan dinámico como el sector tecnológico, la paciencia puede resultar beneficiosa.
La actividad de la empresa Meta Inc. y sus productos Instagram y Facebook han sido declarados como extremistas y están prohibidos en Rusia.









