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Nuevos robots de mapeo de agua en huertos: la clave para que no desperdicies ni una gota. Descubre cómo la tecnología de UC Riverside ayuda a proteger el agua y los cultivos en zonas de sequía

A professional agricultural researcher interacting with a robotic sensor system in a dry, sun-drenched orchard to monitor soil moisture.

La tecnología de UC Riverside está cambiando la agricultura al reemplazar las suposiciones por mapas precisos de humedad. Aprende cómo estos robots utilizan la conductividad eléctrica para asegurar que cada planta reciba la cantidad exacta de agua, mejorando la salud del suelo y la sostenibilidad de tu producción.

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Un equipo de investigadores de UC Riverside ha desarrollado un sistema robótico capaz de crear mapas detallados de la distribución de agua en huertos, árbol por árbol. Esta innovación permite a los agricultores identificar con precisión qué plantas necesitan riego y cuáles no, eliminando las conjeturas que suelen acompañar a la gestión hídrica en regiones con escasez de agua.

El problema central es la falta de datos uniformes en el terreno. Actualmente, muchos productores dependen de sensores de humedad enterrados en puntos específicos. Sin embargo, estos sensores suelen ser costosos y solo ofrecen información sobre el área inmediata donde están instalados. Debido a variaciones en la textura del suelo —como la diferencia entre terrenos arenosos y arcillosos—, dos árboles vecinos pueden tener niveles de hidratación radicalmente distintos aunque reciban la misma cantidad de agua por aspersión.

La solución utiliza conductividad eléctrica y modelado estadístico. El nuevo sistema emplea un robot que recorre el huerto midiendo la conductividad eléctrica del suelo, una propiedad que indica qué tan fácil fluye la electricidad a través de la tierra y que depende de la humedad, la sal y el contenido de arcilla. Al combinar estos datos con las lecturas de los sensores fijos ya existentes, los investigadores pueden construir un modelo que predice el contenido de agua en toda la superficie del campo.

Esta tecnología ofrece tres beneficios críticos para la gestión de cultivos:

  • Optimización del riego: Permite regar árboles específicos que estén secos, asegurando que cada gota se use de manera eficiente.
  • Salud de las plantas: Evita el estrés por falta de agua y, al mismo tiempo, previene la falta de oxígeno en las raíces causada por el exceso de riego.
  • Reducción de la contaminación: Al aplicar solo el agua necesaria, se reduce el riesgo de que los nutrientes se laven hacia las aguas subterráneas, protegiendo el medio ambiente.

El impacto económico es directo para la viabilidad del campo. En regiones donde el agua es cada vez más cara y las regulaciones sobre el uso de acuíferos son más estrictas, los productores se enfrentan a una decisión difícil: retirar los huertos o encontrar formas de producir lo mismo con menos recursos. Según Elia Scudiero, profesor asociado de agricultura de precisión en CAFE, esta tecnología busca lograr «More crop per drop!» (más cosecha por gota).

El camino hacia la implementación comercial ya ha comenzado. El proyecto inició en 2019 y el equipo ya ha registrado una patente sobre cómo el robot interactúa con los sensores sin alterar sus mediciones. El siguiente paso consiste en probar el sistema con productores comerciales en condiciones climáticas reales y diversos tipos de cultivos, buscando que la tecnología se convierta en una herramienta estándar para asegurar la producción de alimentos en un mundo con recursos hídricos cada vez más limitados. Más sobre el tema: Google creó una IA que escribe sus propias reglas de aprendizaje.

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