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14 mayo 2026

Explainer

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La tecnología avanza tan rápido que nuestro cerebro apenas tiene tiempo de adaptarse. El libro We Are as Gods: A Survival Guide for the Age of Abundance, publicado en abril de 2026 por Peter Diamandis y Steven Kotler, propone una idea radical: estamos entrando en una era de abundancia impulsada por tecnologías exponenciales, y necesitamos nuevas mentalidades para aprovecharla sin perdernos en el camino. Este artículo explica qué es el crecimiento exponencial, cómo funciona en la tecnología y por qué debería importarle a cualquier mexicano con un smartphone en la mano.

Qué propone el libro

Diamandis y Kotler dividen su obra en tres secciones principales: Warp Speed (velocidad de deformación), Everything, Everywhere, All the Time (ubicuidad de la abundancia) y The Age of Abundance (guía de supervivencia). La tesis central es sencilla: tecnologías como la inteligencia artificial, la biología sintética y la energía renovable están creciendo de forma exponencial, no lineal. Eso significa que cada año no solo mejoran un poco, sino que se duplican en capacidad, acceso o velocidad. Y cuando algo se duplica varias veces seguidas, los resultados dejan de ser predecibles.

El libro está disponible en México en formato digital a través de plataformas como Kobo, aunque por ahora solo en inglés. No se ha anunciado traducción al español.

Cómo funciona la lógica exponencial

La ley de Moore explicada con papel doblado

La ley de Moore, formulada en 1965, observó que el número de transistores en un chip se duplicaba aproximadamente cada dos años. Imagina que doblas una hoja de papel a la mitad: después de un doblez tienes dos capas. Después de siete dobleces, 128 capas. Suena manejable. Pero si pudieras doblar esa hoja 42 veces, el grosor llegaría a la Luna. Esa es la diferencia entre crecimiento lineal (sumar uno cada vez) y crecimiento exponencial (multiplicar por dos cada vez).

En la práctica, la densidad de transistores se ha mantenido en esa curva durante décadas. Según datos de Our World in Data sobre la ley de Moore, un chip de 1971 tenía 2,300 transistores; en 2020, más de 50 mil millones. Para 2026, los procesos de fabricación avanzados como el nodo N2 de TSMC que entró en producción en el cuarto trimestre de 2025 integran arquitecturas de transistores de tipo GAA que mejoran eficiencia energética y rendimiento, aunque a costos de fabricación cada vez más altos.

La ley del más: seis dimensiones que se potencian

Los autores expanden la ley de Moore a lo que llaman la «ley del más», seis mecanismos que se refuerzan mutuamente: digitalización (convertir átomos en bits), engaño (deceptive, tecnologías que al principio parecen juguetes), disrupción (reemplazo de industrias enteras), desmonetización (costos que caen a casi cero), desmaterialización (sustituir objetos físicos por software) y democratización (acceso masivo a herramientas antes exclusivas).

Un ejemplo concreto es la impresión 3D. En los noventa, una impresora industrial costaba cientos de miles de dólares y solo se usaba en laboratorios. Hoy, cualquier mexicano puede comprar una impresora 3D doméstica por menos de $5,000 y fabricar repuestos, prótesis o juguetes personalizados desde su casa. Esa caída de precio (desmonetización), combinada con software gratuito (desmaterialización) y comunidades en línea que comparten diseños (democratización), convierte una tecnología antes exclusiva en algo cotidiano.

Por qué importa en México

Oportunidades reales en conectividad y educación

Según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024 publicada por INEGI, 100.2 millones de personas en México usaron internet en 2024, lo que representa el 83.1% de la población de seis años o más. Además, el 73.6% de los hogares mexicanos (28.8 millones) contaban con acceso a internet. Esa base instalada abre la puerta a plataformas educativas como Khan Academy en español, fortalecida por su alianza con Fundación Carlos Slim, que ya beneficia a millones de niños sin acceso a escuelas de calidad.

La lógica exponencial también explica por qué dispositivos antes inaccesibles ahora están al alcance de más familias. Las laptops del proyecto OLPC (One Laptop Per Child), que en su momento rondaban los US$180 (aproximadamente $3,600 al tipo de cambio actual de mayo de 2026), ilustran esa tendencia. Sin embargo, hay que ser realistas: conseguir equipos nuevos de buena calidad a ese precio sigue siendo difícil en México; las mejores opciones en ese rango suelen ser equipos reacondicionados o de segunda mano.

Innovación agrícola y robótica local

En el sector agrícola, tecnologías como el arroz perenne PR23 desarrollado en China han demostrado en pruebas de campo que pueden mantener rendimientos comparables al arroz convencional durante múltiples ciclos de cultivo con menor uso de insumos. Si se realizan ensayos locales, esta innovación podría adaptarse a los campos de Sinaloa o Chiapas, reduciendo costos y presión ambiental.

Más cerca de casa, Reflex Robotics anunció en febrero de 2026 la construcción de la primera fábrica de robots humanoides de Latinoamérica en Nuevo León, con promesa de generar alrededor de 2,000 empleos. La startup, respaldada por Khosla Ventures, es parte de la visión de Vinod Khosla sobre un futuro con mil millones de robots bípedos en las próximas décadas. Para México, eso significa pasar de importar tecnología a fabricarla localmente.

Riesgos y desafíos de la abundancia exponencial

La brecha urbana y rural persiste

El crecimiento exponencial no beneficia a todos por igual. Los datos de INEGI muestran una brecha significativa: en áreas urbanas, el 86.9% de las personas usaron internet en 2024, mientras que en zonas rurales la cifra fue del 68.5%, una diferencia de 18.4 puntos porcentuales. Esa desigualdad se agrava en servicios avanzados: el 38.1% de los hogares urbanos contaban con servicios de transmisión continua en 2024, contra solo el 8.4% de los hogares rurales.

Mientras la Ciudad de México disfruta de fibra óptica y redes 5G, comunidades rurales en Oaxaca o Guerrero aún luchan por acceso estable a internet móvil. Sin infraestructura, la abundancia tecnológica queda fuera de alcance.

Protección al consumidor y mercado gris

La regulación de PROFECO establece garantías mínimas de 90 días y obliga a proveedores de productos importados a ofrecer información clara en español sobre reparaciones y servicio. Pero en la práctica, la falta de garantías oficiales en dispositivos del mercado gris expone a los consumidores a productos de calidad incierta o sin soporte técnico local. Esa fricción contradice la promesa de democratización del libro.

Ética y algoritmos adictivos

Los autores advierten sobre riesgos como la adicción a flujos de contenido personalizados que optimizan tiempo de pantalla, no bienestar. La dependencia de algoritmos que priorizan el enganche sobre salud mental ya es visible en jóvenes mexicanos. Además, la inteligencia artificial autónoma abre dilemas éticos sobre decisiones de vida o muerte, desde vehículos autónomos hasta sistemas de diagnóstico médico.

Mentalidades prácticas para prosperar

De peligro a creatividad

Diamandis y Kotler recomiendan pasar de un modo mental de «peligro» (miedo, reacción) a uno de «creatividad» (curiosidad, exploración). Esto implica adoptar una mentalidad de aprendizaje continuo, buscar proyectos ambiciosos que resuelven problemas locales y aplicar filtros de verdad para no saturarse con información irrelevante.

Interfaces neurocognitivas y el futuro cercano

Aunque prototipos como los de Neuralink ya están en pruebas clínicas humanas registradas en Estados Unidos, Canadá y otros países, aún no hay ensayos en México. La tendencia, sin embargo, indica que la capacidad de acceder a datos en tiempo real mediante interfaces cerebro-computadora podría convertirse en una herramienta cotidiana, similar a cómo hoy usamos los smartphones para consultar el clima. El salto conceptual es grande, pero la velocidad exponencial sugiere que lo «imposible» de hoy será rutina en una década.

Cooperación global y talento local

La pandemia de 2020 demostró que los desafíos globales (salud, clima, recursos energéticos) requieren respuestas coordinadas más allá de fronteras. México puede aportar su talento en desarrollo de software, su experiencia en energías renovables y su posición geográfica estratégica para formar parte de soluciones compartidas.

Tres pilares y sus implicaciones para México

El libro propone tres pilares para navegar la abundancia: entender la lógica exponencial (cómo funcionan las tecnologías que se duplican), identificar oportunidades locales (educación, salud, manufactura avanzada) y adoptar mentalidades adaptativas (creatividad, colaboración, filtros de verdad).

Para México, esos pilares se traducen en acciones concretas. Primero, invertir en infraestructura de conectividad que cierre la brecha urbana-rural. Segundo, fortalecer la educación técnica y el aprendizaje continuo para preparar a los trabajadores ante la automatización. Tercero, desarrollar marcos regulatorios que protejan a los consumidores sin frenar la innovación.

La abundancia está al alcance, pero solo si comprendemos la mecánica exponencial, mitigamos los riesgos y adoptamos una mentalidad orientada a la creatividad y la colaboración. Para los mexicanos, esa visión no es ciencia ficción: es la fábrica de robots en Nuevo León, la plataforma educativa gratuita en español y la posibilidad de participar en la construcción de un futuro más equitativo, siempre con la responsabilidad de usar la tecnología de manera ética y sostenible.

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