Samsung detuvo la producción del Galaxy Z TriFold tres meses después de su lanzamiento, según Bloomberg en un reporte publicado esta semana. La decisión responde a un aumento inesperado de los costos de componentes críticos que afecta los últimos lotes fabricados en Corea del Sur y los inventarios que aún pueden llegar a México.
El cierre elimina un modelo que pretendía redefinir la experiencia plegable, porque los márgenes cayeron bajo 2 % y el precio de $2,499 USD (aproximadamente $44,100 MXN) ya no resulta rentable para Samsung ni atractivo para consumidores mexicanos que buscan opciones asequibles. Con costos de producción superiores al precio de venta, el dispositivo dejó de ser viable comercialmente apenas tres meses después de su debut global.
Los precios de la memoria DRAM (el tipo de memoria que permite ejecutar aplicaciones rápidamente) subieron entre 90 % y 95 % trimestre a trimestre, según TrendForce. La memoria NAND (memoria de almacenamiento permanente) aumentó entre 55 % y 60 % en el mismo periodo, mientras que un chip DDR4 de 8 Gb alcanzó los $13 USD (aproximadamente $230 MXN) a finales de febrero. Estos incrementos elevaron el costo de producción del TriFold de $1,890 USD (aproximadamente $33,400 MXN) a cerca de $2,450 USD (aproximadamente $43,300 MXN) por unidad, según Counterpoint Research.
La escasez de memoria proviene de la alta demanda de centros de datos que priorizan chips de alto rendimiento. Fabricantes como TSMC y SK Hynix destinan su capacidad a productos de mayor margen, dejando menos suministro para dispositivos de consumo. Samsung Display también enfrenta mayores costos en paneles OLED flexibles, una tecnología esencial para el TriFold. Recientemente, Apple encargó 20 millones de pantallas flexibles a Samsung, lo que presiona aún más la capacidad de producción de la compañía para dispositivos plegables.
Samsung evaluará relanzar una versión simplificada del TriFold en 2027, cuando se espere que los precios de la memoria se estabilicen. Mientras tanto, la escasez de componentes eleva el precio final de los smartphones plegables en México, limitando su adopción entre usuarios que buscan mayor productividad sin sacrificar presupuesto. ¿Qué implicará este retroceso para el futuro de los smartphones plegables en el mercado mexicano?









