Nvidia confirmó que su arquitectura Blackwell dominará el mercado de GPU de alto rendimiento en 2026, alcanzando el 71 % de los envíos totales, según el informe de TrendForce publicado a principios de este año. El crecimiento se acelera mientras los nuevos chips de IA Rubin enfrentan retrasos técnicos y la participación de la generación anterior, Hopper, disminuye en el mercado chino debido a tensiones geopolíticas.
El dominio de Blackwell representa una oportunidad clave para el ecosistema tecnológico mexicano. Con más del 70 % de los envíos concentrados en esta arquitectura, centros de datos, universidades y empresas nacionales que dependen de procesamiento intensivo tendrán acceso a soluciones más eficientes y con mejor relación costo beneficio. Las oportunidades que esto abre para América Latina incluyen mayor capacidad de entrenamiento para modelos de IA desarrollados localmente.
TrendForce atribuye el crecimiento acelerado de Blackwell a la finalización exitosa de las pruebas de memoria HBM4 (memoria de alto ancho de banda) y a la adopción masiva de controladores de red CX9. Los retrasos en la siguiente generación, Rubin, se deben principalmente a problemas no resueltos de consumo energético y sistemas de refrigeración por líquido, lo que ha reducido su participación proyectada del 29 % al 22 % para este año.
Los modelos GB300 y B300 de Blackwell concentrarán el 71 % de los envíos de GPU de alto rendimiento durante 2026. Mientras tanto, los envíos de la generación Hopper (H200) a China cayeron del 10 % al 7 % debido a restricciones estadounidenses sobre chips avanzados, lo que ha impulsado mercados grises en la región asiática.
Nvidia proyecta vender cientos de miles de procesadores lógicos (LPU, por sus siglas en inglés) optimizados para inferencia (la fase donde los modelos de IA generan respuestas), y espera que los chips de Edge AI (inteligencia artificial en dispositivos locales, sin depender de la nube) representen más del 32 % del total de envíos este año, marcando una diversificación estratégica más allá de los centros de datos tradicionales.
La mayor disponibilidad de Blackwell debería impulsar la adopción de IA generativa en aplicaciones locales y proyectos de nearshoring tecnológico (relocalización de operaciones técnicas en México). Sin embargo, la demora de Rubin podría limitar la disponibilidad de hardware de última generación durante los próximos meses, afectando especialmente a proyectos que requieren el máximo rendimiento para entrenamiento de modelos a gran escala.
Con Nvidia alcanzando los 5 billones de dólares de valoración, la pregunta clave es cuánto durará este dominio absoluto mientras competidores como AMD e Intel intensifican sus esfuerzos en el mercado de aceleradores de IA.









