Noruega cerró 2025 con 172 232 vehículos 100% eléctricos de 179 549 autos nuevos —95.9% del mercado— cumpliendo la meta no vinculante de terminar ventas fósiles fijada en 2017, según OFV (Consejo de Información Vial de Noruega). En diciembre, la cifra alcanzó 97.6% eléctrico. Solo 487 unidades a gasolina y 1773 diésel se vendieron en todo el año.
Noruega fijó la meta en 2017 con apenas 33% del mercado eléctrico y la cumplió ocho años después sin cambios de rumbo. Europa tiene hoy esa misma penetración —10 años antes de su objetivo 2035— lo que confirma que la meta europea sigue siendo alcanzable. La diferencia clave: Noruega mantuvo impuestos altos a vehículos de combustión e incentivos permanentes durante toda la década.
Los números que cuentan:
- Tesla Model Y vendió más de tres veces las unidades del segundo lugar (VW ID.4); Tesla mantuvo 19.1% del mercado total.
- Marcas chinas crecieron de 10.4% a 13.7% de participación en un solo año.
- En diciembre, los eléctricos superaron por primera vez a los diésel en el parque vehicular total: 31.78% contra 31.76%.
En México, se vendieron 75 000 unidades con enchufe (4.8% de cuota) en 2024, con crecimiento de 67.3% en electrificados totales. La infraestructura noruega resiste -30 °C en Finnmark; la mexicana debe sobrevivir 45 °C en Mexicali y 2500 metros de altitud en Toluca. Noruega tiene 47 puntos de carga públicos por cada 100 000 habitantes; México: 3.5 por cada 100 000. La tarifa de CFE para uso doméstico medio es de $1.28/kWh. Las propuestas de exención de IVA y 100% de deducibilidad para ISR siguen en el Congreso.
El incremento de compras a fin de año dejará enero con ventas más bajas. Noruega eliminó incentivos para vehículos eléctricos de más de 300 000 coronas (aproximadamente $600 000 MXN), lo que disparó las compras de modelos premium en diciembre. Los analistas de OFV esperan que el mercado se reoriente hacia modelos compactos y económicos. En México, 78% de la «tecnología nueva» son híbridos y solo 14% son eléctricos puros (BEV) —patrón opuesto al noruego. Sin una política federal consistente del tipo que Noruega implementó en 2017, alcanzar las cuotas europeas tomará décadas.









