El gobierno británico aprobó en enero de 2025 la construcción de la primera central nuclear con pequeños reactores modulares (SMR) de Rolls-Royce en Wylfa, norte de Gales, que suministrará energía limpia a 3 millones de hogares a partir de mediados de la década de 2030.
Por qué importa: Los SMR representan un cambio radical en construcción nuclear mediante módulos fabricados en serie que reducen tiempos de obra 60% y costos mediante estandarización industrial. Como ensamblar autos en línea de producción en lugar de construir cada vehículo a mano, esta tecnología modular promete corregir los sobrecostos crónicos de centrales tradicionales.
Contexto para México: México opera una sola central nuclear, Laguna Verde en Veracruz, con 1,600 MW de capacidad mediante reactores de agua en ebullición (BWR). Sus licencias se renovaron hasta 2050-2055. A noviembre de 2024, no existen proyectos confirmados de SMR en el país, aunque la Comisión Federal de Electricidad ha expresado interés técnico en la tecnología, según reportes de la Agencia Internacional de Energía Atómica.
Los números: Cada reactor SMR genera 470 MW mediante fisión nuclear controlada en reactores de agua presurizada compactos. Esto equivale a 150 turbinas eólicas terrestres operando continuamente. El proyecto creará 3,000 empleos con inversión estatal superior a 3,000 millones de dólares (aproximadamente 60,000 millones de pesos), datos de Rolls-Royce.
Cómo funciona: La construcción modular funciona en capas: cada unidad contiene combustible de uranio enriquecido, sistema de enfriamiento pasivo y contención de acero. A diferencia de las centrales tradicionales construidas en sitio durante 10-15 años, los módulos SMR se fabrican en planta industrial y se ensamblan en 3-5 años. Como prefabricar secciones de vivienda en lugar de construir ladrillo por ladrillo —técnica que México domina desde los sismos—, esta metodología reduce errores y acelera tiempos.
Detalles: La central iniciará con tres módulos en 2026. Great British Energy-Nuclear (GBE-N), empresa estatal ejecutora, planea expandir hasta ocho reactores en el mismo sitio. Primera conexión a la red: mediados de 2030.
La letra pequeña: Los desafíos persisten: gestión de residuos nucleares de larga vida, procesos de licenciamiento regulatorio que pueden extenderse 5-7 años y aceptación pública en comunidades cercanas. El Reino Unido aún define su estrategia final de almacenamiento geológico profundo.
Para México: Donde 75% de la electricidad proviene de combustibles fósiles, los SMR podrían servir industrias de alta demanda en Nuevo León o Jalisco. La tecnología ofrece operación continua 24/7 que complementa solar y eólica, con aplicaciones para calor industrial o producción de hidrógeno verde.
El panorama global: Rolls-Royce posiciona sus SMR como producto de exportación. El Reino Unido firmó acuerdo de cooperación nuclear con República Checa y la empresa pública ČEZ, marcando el primer contrato internacional de la tecnología.
Qué sigue: Un proyecto piloto en México enfrentaría plazos de licenciamiento de 5-7 años según estándares de la IAEA, lo que situaría construcción potencial a inicios de los 2030 si el proceso comenzara hoy. ¿Podría esta tecnología modular finalmente hacer que la energía nuclear sea tan confiable y accesible como las renovables que México ya domina?










